Calculadora DSO (período medio de cobro)

Descubre cuántos días tarda tu empresa en convertir una factura en dinero en el banco. Introduce tus cuentas por cobrar y tus ventas a crédito a continuación: el resultado se actualiza mientras escribes.
Total de facturas de clientes pendientes de pago al cierre del período
Solo ventas facturadas: excluye las ventas al contado cobradas al momento
30 para un mes, 90 para un trimestre, 365 para un año
Tu período medio de cobro (DSO)
--
Introduce tus cifras arriba para ver tu DSO.
Efectivo inmovilizado en cuentas por cobrar
€0
Dinero que has ganado pero todavía no has cobrado
Ventas a crédito medias por día
€0
Ventas a crédito divididas entre los días del período
Efectivo liberado al recortar 5 días
€0
Aproximadamente 5 días de ventas a crédito liberados

¿Qué es el período medio de cobro (Days Sales Outstanding)?

El período medio de cobro, en inglés Days Sales Outstanding (DSO), es el número medio de días que transcurren entre facturar a un cliente y recibir el dinero. Responde a una pregunta engañosamente simple: una vez hecho el trabajo y enviada la factura, ¿cuánto tiempo esperas para cobrar?

El DSO solo tiene en cuenta las ventas a crédito: aquellas en las que el cliente paga después de la entrega, contra factura. Una tienda que cobra con tarjeta en caja apenas tiene DSO, mientras que una agencia que factura a 30 días vive pendiente de él. Por eso el cálculo excluye las ventas al contado: incluir ingresos que se cobran al instante haría que tus cobros parecieran más rápidos de lo que son en realidad.

Junto con el período medio de inventario (DIO) y el período medio de pago a proveedores (DPO), el DSO es uno de los tres componentes del ciclo de conversión de efectivo, la medida completa de cuánto tiempo permanece el dinero bloqueado dentro de tus operaciones.

La fórmula del DSO

DSO = (Cuentas por cobrar / Total de ventas a crédito) × Número de días del período

Cada parte de la fórmula sale directamente de registros que ya tienes:

  • Cuentas por cobrar es el valor total de las facturas de clientes pendientes de pago al cierre del período, tomado de tu balance o de tu herramienta de facturación.
  • Total de ventas a crédito es todo lo que facturaste durante el período, excluyendo las ventas cobradas en el acto.
  • Número de días es la duración del período que estás midiendo: 30 para un mes, 90 para un trimestre, 365 para un año.

Un ejemplo práctico

Imagina una consultora que revisa su último trimestre. Al cierre del trimestre, quedan 45.000 € en facturas sin cobrar, y la consultora facturó 120.000 € de trabajo durante esos 90 días.

DSO = (45.000 / 120.000) × 90 = 33,75 días

De media, la consultora espera algo menos de 34 días para cobrar cada euro que factura. Dicho de otro modo: en cualquier momento, alrededor de un mes de ingresos existe solo sobre el papel. Si la consultora factura a 30 días, un DSO de 34 días significa que los clientes pagan, de media, con unos días de retraso: normal, pero conviene vigilarlo. Si el plazo es de 14 días, ese mismo DSO señala un verdadero problema de cobro.

Cómo interpretar tu DSO

No existe un DSO «correcto» único: las costumbres de pago varían mucho entre sectores y países, y tus condiciones de pago contractuales marcan el punto de partida. Como orientación general, no obstante:

  • Menos de 30 días: cobros sólidos. Los clientes pagan rápido y poco efectivo queda inmovilizado en cuentas por cobrar.
  • 30–45 días: normal para empresas que facturan con el plazo estándar de 30 días.
  • Más de 45 días: suele merecer atención; o tus plazos son generosos o los clientes pagan tarde.
  • Al alza con el tiempo: la señal más importante de todas. Un DSO que sube trimestre tras trimestre indica que los cobros se están deteriorando, aunque la cifra absoluta todavía parezca aceptable.

Las comparaciones más útiles son con tus propias condiciones de pago y tu propio historial. Un DSO de 40 días con plazos de 45 días es excelente; esos mismos 40 días con plazos de 15 días no lo son.

Por qué el DSO importa para el flujo de caja

Beneficio y efectivo no son lo mismo. Una empresa puede ser rentable sobre el papel y aun así quedarse sin dinero, porque los ingresos llegan semanas después de haber pagado los salarios, proveedores e impuestos que los generaron. El DSO es la métrica que cuantifica esa brecha.

Cada día de DSO representa aproximadamente un día de ventas a crédito que está en las cuentas bancarias de tus clientes en lugar de en la tuya. Para la consultora de nuestro ejemplo, las ventas a crédito diarias medias son 120.000 € / 90 = 1.333 €. Reducir el DSO en solo cinco días liberaría unos 6.700 € de efectivo, de forma permanente y no puntual, sin vender nada más ni recortar un solo gasto.

Un DSO alto también agrava otros problemas: te obliga a mantener un colchón de efectivo mayor, hace que tu runway sea más corto de lo que sugieren tus ingresos y aumenta la exposición a impagos, ya que cuanto más tiempo permanece una factura sin cobrar, menos probable es que llegue a pagarse.

6 formas concretas de reducir tu DSO

1. Factura de inmediato

El reloj del pago solo empieza a correr cuando llega la factura. Enviar las facturas el mismo día en que se entrega el trabajo, en lugar de en un lote mensual, puede recortar una semana o más de tu DSO efectivo sin cambiar nada más.

2. Pide anticipos y pagos por adelantado

Un anticipo del 30–50 % en los proyectos, o el pago por adelantado del primer pedido de un cliente nuevo, adelanta el efectivo y filtra a los clientes con más probabilidades de pagar tarde.

3. Pásate a la factura electrónica con enlace de pago

Las facturas electrónicas con un botón de «pagar ahora» integrado eliminan la fricción: no hay que volver a teclear datos bancarios ni se pierden facturas en una bandeja de entrada. Convertir el pago en un solo clic acelera los cobros de forma fiable.

4. Aplica un proceso de reclamación sistemático

Los recordatorios amables y automáticos, unos días antes del vencimiento, el día del vencimiento y a intervalos regulares después, recuperan mucho más efectivo que reclamar de forma improvisada. Las empresas que cobran primero suelen ser las que piden primero.

5. Endurece los plazos de pago de forma deliberada

Las condiciones de pago se negocian. Ofrece 14 días como plazo por defecto a los clientes nuevos y reserva los 30 o 45 días para quienes se los ganen. Los pequeños descuentos por pronto pago (por ejemplo, un 2 % por pagar en 10 días) también pueden adelantar el efectivo; solo comprueba que el descuento cueste menos que tu alternativa de financiación.

6. Vigila la métrica de forma continua

El DSO se deteriora en silencio. Seguirlo cada mes, junto con un informe de antigüedad que muestre qué facturas llevan 30, 60 o 90 días vencidas, te permite actuar sobre un cliente que paga despacio antes de que el importe se vuelva doloroso. Una herramienta de flujo de caja como Trezy mantiene a la vista tus cuentas por cobrar y tu posición de tesorería resultante de forma automática.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el DSO (Days Sales Outstanding)?

El DSO, o período medio de cobro, mide el número medio de días que tarda tu empresa en cobrar después de realizar una venta a crédito. Se calcula como (cuentas por cobrar / total de ventas a crédito) × número de días del período. Un DSO más bajo significa que los clientes te pagan antes y que menos efectivo queda bloqueado en facturas pendientes.

¿Cómo se calcula el DSO?

Divide el saldo de tus cuentas por cobrar entre el total de ventas a crédito del período y multiplica por el número de días de ese período. Por ejemplo, con 45.000 € en cuentas por cobrar y 120.000 € de ventas a crédito en 90 días, DSO = (45.000 / 120.000) × 90 = 33,75 días.

¿Qué es un buen DSO?

No hay una referencia universal, porque las costumbres de pago varían según el sector y el país, pero como orientación general un DSO inferior a 30 días indica cobros sólidos, 30–45 días es normal para empresas que facturan con el plazo estándar de 30 días, y un DSO que se mantiene por encima de 45 días suele merecer atención. La comparación más útil es la evolución de tu propio DSO a lo largo del tiempo.

¿Debo incluir las ventas al contado en el cálculo del DSO?

No. El DSO mide cuánto tardan en pagar los clientes a crédito, así que en el denominador solo van las ventas a crédito (ventas facturadas). Incluir las ventas al contado, que se cobran al instante, reduce artificialmente tu DSO y oculta los cobros lentos de los clientes a crédito.

¿Cómo puedo reducir mi DSO?

Las palancas habituales son facturar justo después de la entrega, pasarse a la factura electrónica con enlaces de pago online, pedir anticipos o pagos por adelantado, endurecer los plazos de pago para clientes nuevos, aplicar un proceso sistemático de reclamación (recordatorios) y ofrecer pequeños descuentos por pronto pago. Cada día de DSO que eliminas devuelve aproximadamente un día de ventas a crédito a tu cuenta bancaria.

Deja de adivinar cuándo tus facturas se convertirán en efectivo

Trezy se conecta con más de 2.000 bancos, sigue tu posición de tesorería real y genera previsiones a 12 meses con IA. Empieza con el plan gratuito; planes de pago desde 7,50 €/mes con 7 días de prueba.

Empieza gratis con Trezy

Más herramientas financieras gratuitas

Calculadora de capital circulante Calculadora del ciclo de conversión de efectivo Calculadora de runway Calculadora de punto de equilibrio Gestión de flujo de caja Trezy